sábado, 28 de mayo de 2022

EL ESTADO EMPRESARIO


 

Después de los ensayos estatizadores de la década del 70, la contrarrevolución neoliberal revirtió todas las experiencias previas, al extremo de quedar proscrita toda intervención del estado en el mercado.

La justificación partía de la excesiva burocratización en que cayeron muchas empresas estatales, lo que les puso en desventaja en el mercado, como consecuencia de tal generaban continuas perdidas que tenían que ser cubiertas por el presupuesto público; además de que, por la misma razón, los servicios que prestaban eran deficientes.

Por otro lado, la empresa privada, motivada exclusivamente por lucro, supuestamente se ajusta a las exigencias del mercado y enfrenta la competencia del rubro, lo cual garantizaría su eficiencia, sin la cual se disuelve todo emprendimiento, ya que nadie puede financiar a largo plazo una empresa que fracasa.

A consecuencia de la aplicación de estos principios, lo que ha sucedido es que la empresa privada ha aprovechado su ventaja copando los sectores esenciales de la economía nacional, con el objetivo de abusar al extremo la ventaja de su posición, abriendo una extensa brecha en su presupuesto costo – beneficio, a costa, en primer lugar, de los trabajadores bajo su responsabilidad, reduciendo salarios y beneficios laborales para explotar la mano de obra, y segundo, rebajando la calidad de los servicios prestados, en detrimento de la debida satisfacción de las necesidades de la sociedad a la que se deben.

Por principio debemos hacer notar que definir las actividades del estado constitucionalmente resulta inapropiado; tal como anota Beatriz Von Loebenstein en su tesis “Estado y Mercado en las Empresas Públicas” ante la Universidad de Chile: “Las funciones que comprende y asume el Estado varían según la época, los intereses y las necesidades de la sociedad. De esta forma, el Estado evoluciona, se transforma y asume nuevas tareas a la vez que renuncia a otras. Por lo tanto, “la enumeración a priori de finalidades específicas del Estado que determinasen exclusivamente su actuación, como alguna vez se ha intentado, es absurda” La determinación de las finalidades del Estado se hará en estricta relación con la concepción que se tenga del mismo, de las atribuciones que se le quieran entregar y de la forma en que se distribuyan las tareas entre los distintos poderes del Estado y entre éstos y los ciudadanos”.

Estamos convencidos de que la historia de las sociedades evoluciona, pero además sabemos que las circunstancias de cada país, de cada región en determinados momentos requieren distintos tipos de acciones, no es sensato atar las manos del estado desde una constitución, que debe regir largo plazo, impidiendo de esta manera que pueda reaccionar a las situaciones políticas y otros escenarios que se puedan presentar.

La mayor parte de las constituciones latinoamericanas declaran que el sistema económico del país es “una economía social de mercado”, pero en sus acciones se quedan en el mercado, obviando lo social; en primer lugar, relegando las funciones del estado a un rol subsidiario, donde solo puede intervenir donde la empresa privada ha fracasado o donde esta no tiene interés en invertir, lo que significa que la preeminencia esta en el campo del mercado, no así en el bienestar de la población.

Se dictan leyes con la justificación de poner en igualdad de condiciones a la empresa nacional y extranjera, y lo que en realidad sucede, es que, debido a la cantidad de recursos que una trasnacional posee, se pone en desventaja a lo nacional, lo que frecuentemente provoca la asimilación por parte de la trasnacional; siendo que todo estado debería considerar como asunto de seguridad nacional la independencia en materia de recursos básicos, por motivos obvios.

Con el fin de darle seguridad a los inversionistas extranjeros se elaboran contratos estipulando que pueden estar por encima de las leyes nacionales; estableciendo exoneraciones tributarias que ningún gobierno puede afectar, otorgando beneficios indebidos y estatus jurídicos especiales para protegerlos.

Se enajena la propiedad de los recursos naturales y servicios estratégicos en favor de la actividad privada, poniendo al estado como representante de la nación en un plano subordinado.

En resumen, ceñir el rol que debe desempeñar el estado en su función para el logro del bienestar ciudadano, es desconocer que este es el representante de la sociedad en su conjunto, no solo de un sector privilegiado de la misma.

No ignoramos las falencias que ha demostrado el estado en muchos casos, administrando empresas públicas, las mismas se presentan también en algunas empresas privadas, con menor frecuencia si hay que ser honestos, pero no asumamos que es una recurrencia típica del estado, cuando este ha demostrado que también puede ser exitoso en el campo empresarial.

La demonización del estado empresario, levanta la figura aterrorizante de los gobiernos estatizadores y expropiadores que surgieron a mediados del siglo pasado; sin embargo, tanto la expropiación totalitaria, como la estatización generalizada, así como el control de precios y de los medios financieros, son medidas inconcebibles en el mundo real de hoy.

Nos encontramos ante una función que tiene un mal desempeño, así que, en lugar de abandonarla en otras manos, el deber tiene que llevarnos a analizar la falla, para encontrar la solución más adecuada; cada nación cuenta con equipos profesionales de alta calidad y recursos tecnológicos suficientes para enfrentar una crisis administrativa; el punto de quiebre es impulsar una voluntad política para ejecutarla.

Burocracia, corrupción e ineficiencia, son los tres fantasmas que agobian al estado, los cuales están íntimamente ligados, la excesiva burocracia provoca que en el afán de esquivarla se recurra a la corrupción y ambas juntas generan ineficacia; por tanto, es necesario combatirlas paralelamente.

La excesiva burocracia generalmente se atribuye a la necesidad de los grupos políticos que acceden al gobierno de recompensar a sus mas fieles partidarios, quienes trabajaron la campaña para ganar las elecciones, con puestos de trabajo en el aparato estatal; una reducción de los puestos considerados de confianza, así como estrictos procedimientos de calificación para la contratación de personal, asegurando su idoneidad y oportunidad, sería una buena barrera inicial para contener la expansión burocrática; sin embargo debe exigirse una reingeniería de todo el sistema administrativo del estado, invertir en sistemas tecnológicos de ultima generación, digitalizar y consolidar las bases de datos de las distintas entidades y en los diferentes niveles, de esta manera minimizar la mano de obra y proveer eficacia a las distintas funciones que realiza; hay que abandonar la imagen del estado como la fuente esencial de generación de empleos, la reingeniería de la estructura institucional del estado implica poner a las personas más capacitadas en los puestos donde son necesarios para lograr la mayor eficiencia; lo contrario significa crear puestos de trabajo para recompensar servicios, copar instituciones e inflar artificialmente la tasa de empleo.

La lucha contra corrupción, tratada como un mal endémico, especialmente en los países del tercer mundo, se consolida, en primer lugar, integrándola al sistema educativo desde los niveles básicos, así aseguramos una generación que ha incorporado ciertos valores esenciales para la sociedad; en segundo lugar, colectivizado las esferas de dirección, concentrar el poder en un solo individuo es depositar toda la confianza de honestidad en una persona que quizá no la merezca o que inviste debilidades que pueden ser explotadas por terceros; mientras que las disposiciones sean tomadas por un conjunto de individuos, el riesgo de corrupción será menor; tercero y definitivo, hay que crear mecanismos de control ciudadano, en los diferentes niveles del aparato estatal, si no empoderamos al ciudadano para que verifique el correcto funcionamiento del estado que lo representa, estamos promoviendo un estado burocrático donde un estamento de funcionarios tiene el poder, el tipo de poder que corrompe.

Por último, podemos deducir que, si logramos desburocratizar el estado y controlar la corrupción, tenemos el camino despejado para construir una solida eficiencia en todas las operaciones propias del aparato estatal; contamos con alta tecnología y equipo profesional destacado para tal fin.

Teniendo un estado eficiente podemos descartar las descalificaciones de los opositores al rol empresarial del mismo; el cual debe dirigirse especialmente hacia los sectores productivos y de servicios que son esenciales para su desempeño, sin desestimar la competencia que pueda ofrecer el sector privado.

Hablamos de servicios como el de agua potable, electricidad, gas, gasolina, comunicaciones, los cuales son tan esenciales para la gobernabilidad, como la educación, la salud y la seguridad pública; todos estos pueden ser provistos también por empresas privadas, pero es responsabilidad del gobierno asegurar que por ninguna crisis empresarial o situación de emergencia estos dejen de ser cubiertos; no se puede dejar exclusivamente en manos de agentes particulares servicios que pueden crear un efecto devastador en la sociedad.

Básicamente ningún estado debe estar limitado en sus funciones cuya esencial finalidad es la de satisfacer el bienestar de la población.

Hay que diferenciar algunos niveles en lo que se refiere a los servicios que puede prestar el Estado, en primera línea están aquellos que son definidos como derechos ciudadanos, que son de cumplimiento obligatorio, que deben ser gratuitos y de cobertura universal, como la educación, la salud y la seguridad pública; la etiqueta de gratuito se da porque no se paga el servicio individualmente, pero sabemos que colectivamente estos servicios son financiados por nuestros impuestos; en segunda línea están aquellos servicios que son primordiales, que deben ser extensivos en la medida de las posibilidades presupuestarias y que serán pagados individualmente por cada consumidor, como son agua, desagüe, disposición de desperdicios, electricidad, comunicaciones, alumbrado público, jardines, etc.; pero que no serán empresas de lucro, el financiamiento de estas actividades debe tener en cuenta un balance apropiado del costo – beneficio, de manera que se pueda brindar un buen servicio con la menor carga para el beneficiario; la tercera línea está compuesta por aquellas actividades donde el estado tenga una posición privilegiada para invertir y la meta propuesta sea colectar, para el presupuesto nacional, una mayor cantidad de fondos, a través del lucro empresarial, lo cual revertirá en las obras de primera línea que son las más esenciales.

Es importante recalcar que no se propone un monopolio estatal, la empresa privada, en cualquiera de sus modalidades, puede competir, quizá en espacios donde el estado no llega, proponiendo mejores servicios o con beneficios adicionales etc.

En la primera línea de servicios el interés se centra en la amplitud de la cobertura y la calidad de los servicios, los costos estarán determinados por los fondos asignados en el presupuesto.

En la segunda línea es importante también alcanzar un nivel de cobertura y calidad, pero la financiación debe autosostenerse con los aportes mixtos del presupuesto público (impuestos) y los pagos que depositan los consumidores.

Mientras que en la tercera línea los fondos son invertidos enteramente por el presupuesto público y el interés esta centrado en la capacidad de obtener un fructuoso margen de utilidades que revierta en provecho de los representados.

En todas las líneas de trabajo la exigencia por la eficiencia no debe relajarse, cuando los órganos de control comprueban que las metas no se alcanzan, se reemplaza a los funcionarios responsables, porque si se dejan pasar las fallas estas se reproducen e implicaran más espacios institucionales.

Recalcando, en todas las líneas de servicios es muy importante la acción de los mecanismos de control ciudadano, paralelamente al de las entidades de control propias del estado; la corrupción es actualmente uno de las más grandes pandemias del capitalismo, si logramos minimizar su maniobrar se alcanzarán los mayores logros.

El estado, como representante de su ciudadanía, merece la oportunidad de demostrar su capacidad de liderar empresa, en particular aquellas que afectan directamente al bienestar de su población.

 

domingo, 21 de noviembre de 2021

¿ESTA GOBERNANDO CASTILLO?

 


Es pertinente la pregunta en vista de lo que hemos estado viendo en estos escasos cien días de gobierno, donde las acciones políticas más importantes vienen a ser las luchas por el poder en el congreso con una derecha extremista que mueve todos sus recursos, en alianza con un sector empresarial monopólico parasitario, para crear un golpe de estado, torciendo e “interpretando” las leyes y la constitución, y vacar a un presidente, no porque haya violado las leyes o porque haya actuado mal, sino solo por el hecho de que no es de su conveniencia.

CERRON Y PERU LIBRE

Por otro lado, vemos otra lucha por el poder en el campo interno, con los esfuerzos de Cerrón y sus partidarios tratando públicamente de imponer sus posiciones políticas y reclamando cuotas de poder; bajo el supuesto que es su partido Perú Libre quien gano las elecciones, tratando a Castillo como “invitado”.

La estrechez mental de los partidarios de Cerrón les engaña, pretendiendo que el 50% de votos que sacaron en la segunda vuelta les respalda para tomar las riendas del gobierno y desarrollar las políticas que plantearon en el ideario del partido, las cuales claramente fueron definidas por el propio Cerrón.

Para la mayoría de los analistas políticos esta claro que el trabajo partidario de Perú Libre les hizo llegar al 18% en la primera vuelta, solo con el firme apoyo de la rama magisterial aportada por Castillo; para la segunda vuelta se vieron obligados a reconsiderar su propuestas, ante la evidencia de que la población no coincidía con su plan y se arriesgaban a perder la elección, es así como se levanta el plan del bicentenario,  en ese camino también tuvieron que hacer alianzas con los otros sectores de izquierda, adoptando algunas de sus propuestas, las que estaban mejor desarrolladas que en el ideario de Cerrón, el cual levanta posiciones ideológicas más que planes concretos.

Lo especifico es que en la segunda vuelta la ciudadanía vota esencialmente contra Keiko Fujimori, porque entiende el peligro de que un clan corrupto de apodere nuevamente del estado, ve en Castillo una personalidad humilde y sincera, con la cual se pueden identificar y se inclinan más bien por una esperanza antes que por un programa político.

CRISIS DE GOBERNABILIDAD

Prácticamente, entre sus luchas contra la derecha cavernaria en el congreso y contra los extremismos internos de Perú Libre, Castillo ha tenido muy poco espacio para hacer gobierno.

Las actividades mas destacadas que podemos reconocer provienen de los ministros mas cercanos a Juntos por el Perú, Pedro Frankie y Anahí Duran, en economía y la mujer respectivamente, así como Aníbal Torres en Justicia y Cervantes en Salud; quienes han sido los que han dado la cara ante la prensa y los medios, tratando de crear un ambiente de confianza que favorezca la gobernabilidad. Además, por discrepancias con Cerrón perdieron ministros muy capaces y distinguidos en las carteras de RREE y educación. Ahora con la premier Mirtha Vásquez y Guillen en Interior se va reforzando una línea política.

Seamos conscientes de que el gobierno de Castillo es un gobierno débil, y lo es por varias razones, empecemos por decir que llego al poder con una escasa votación propia, visualizada en la primera vuelta, y en la segunda vuelta fueron muy escasos votos los que le separaron de su contrincante, en consecuencia, no tiene un consistente apoyo popular.

Luego podemos comprobar que tampoco tiene una organización política que lo respaldé, Perú Libre fue quien lo puso como candidato a la presidencia, pero no tienen ni una ideología en común, ni un plan de gobierno que guie sus acciones; eso explica los continuos desencuentros dentro de la bancada y con los dirigentes del partido.

PEDRO CASTILLO PRESIDENTE

Es evidente que ni Castillo, ni Perú Libre estaban preparados para gobernar, nunca pensaron que podían llegar a ganar de esta manera, pero no es una excusa, fueron elegidos y necesitan aprender sobre la marcha; es bueno que el gobierno tenga capacidad de rectificarse, pero es mucho mejor que aprenda a no cometer crasos errores, especialmente cuando suceden uno tras otro.

Castillo ha sido siempre un destacado líder sindical, pero no alcanza el nivel de estadista y menos aun tiene una experiencia que le de luces sobre el funcionamiento del aparato estatal; es sabio reconocer las propias limitaciones, por lo tanto, rodearse de consejeros profesionales que puedan guiarlo en el que y como, para lograr los objetivos que se traza; así como ilustrarlo acerca de las cosas que se pueden y no se pueden hacer en las presentes circunstancias.

Otra de sus debilidades esenciales, hablando de Castillo, son sus tribulaciones para comunicarse, empezar a actuar como gobernante también significa que debe pronunciarse acerca de determinadas situaciones del acontecer nacional; mucha gente ha votado por él, porque dio una imagen de humildad y honestidad, ahora requieren escuchar sus puntos de vista sobre puntos controversiales de su gobierno.

Las cosas se ponen peor cuando habla en las plazas y lanza promesas como si aun estuviera en campaña electoral, poniendo en problemas a sus ministros y sus discursos políticos.

Lo que la ciudadanía puede ver es una suerte de indecisiones que lo hacen retractarse continuamente, y que más allá de la retorica muy bonita, no se vislumbra un verdadero y consistente plan de gobierno, lógicamente este es el caldo de cultivo para que la derecha amplifique sus errores y muestre públicamente una imagen de caos total.

UN CAMBIO DE POLITICA

Conociendo las debilidades comunicativas de nuestro presidente, lo más aconsejable debería ser que tomará distancia de las alocuciones improvisadas, salir siempre a dar una exposición de la posición del gobierno, la cual será compuesta por su equipo de prensa y sus asesores, leída puntualmente ante la prensa, sin preguntas, todas las preguntas al respecto serán respondidas por los ministros del sector correspondiente.

Es importante que el gobierno salga a aclarar en público cada vez que la ultraderecha lanza sus ataques, desenmascarar las mentiras y falacias que construyen para tratar de derrocarlo.

La medida mas esencial que necesita este gobierno para empezar a reivindicarse es, ajustarse a un plan; el plan del bicentenario que presento en la carrera por la segunda vuelta seria un buen inicio, pero aun es un tanto general, necesita trabajarse mas y puntualizar las metas de corto y mediano plazo en cada campo.

Una vez trazadas las líneas principales de gobierno, compartirlas con todo el equipo de gobierno y asegurarse que todos estén en la misma página, puede haber discrepancias en cuestiones menores, pero con la línea de gobierno y su plan de acción tienen que estar todos comprometidos, los que no, tienen que alejarse, de otra manera seguiremos con las contradicciones internas que tanto daño hacen al país.

Tampoco podemos dejar de hacer una meticulosa revisión del historial de los candidatos al gabinete y los puestos esenciales, no les demos las cosas fáciles a la extrema derecha que anda buscando cualquier excusa para atacar al gobierno y reforzar su plan de vacancia presidencial.

Una vez conformado el equipo necesitan ser cohesionados, defendiendo a capa y espada a sus miembros frente a los impulsores de la vacancia.

La evidente debilidad de nuestro gobierno, al no contar con un real equipo de gobierno, la esta solucionando con sucesivos parches en su gabinete ministerial, pero lo que necesita es un sólido y confiable staff de asesores en los diversos temas de estado; la izquierda nunca a estado en el gobierno, por tanto desconoce la forma como funciona el aparato del estado, es obvio que necesitamos asesoramiento, pero el conocimiento no implica aceptación, hay métodos y procedimientos que hay que cumplir, así como otros que debemos cambiar ya que el sistema tiene demasiados obstáculos que impiden un buen funcionamiento y la justa distribución de los recursos fiscales.

La otra debilidad esencial del gobierno, al no contar con una organización política de respaldo, tiene que solucionarla empezando a construir una base organizada en la población, no tiene que ser un aparato político, ni una gran estructura, pero si ser capaz de movilizar la calle, eso se logra cuando las acciones del gobierno logran entrar en comunicación con el sentimiento ciudadano, relaciones públicas, marketing, como sea que lo llamemos, esto es lo que va a constituir la valla de defensa del gobierno contra los ataques de los golpistas; la calle tiene que convertirse en su mayor defensa.

Los responsables de cada sector necesitan ensuciarse los zapatos y visitar el hábitat de cada población, así como lo viene demostrando la ministra de la mujer, necesitamos establecer ese contacto para que el ciudadano se sienta escuchado y se identifique con las políticas estatales, tenemos aún mucho que aprender de las necesidades particulares de cada grupo de ciudadanos, es una tarea pendiente e impostergable; lo único que puede dar la legitimidad que necesita este gobierno para sostenerse frente al ataque de toda la maquinaria mediática.

ESTE GOBIERNO, NUESTRO GOBIERNO

Este gobierno en sus cien primeros días tiene varios aciertos importantes, pero la derecha esta mas interesada en recalcar los errores, por supuesto, y hay poca capacidad en el estado para demostrar sus mejores obras, esto tiene que resolverse prontamente para reparar el muro de contención y no dejarle la puerta abierta a la oposición.

Entendamos que las criticas al gobierno de Castillo no son el coro a los ataques arteros de la extrema derecha, este es nuestro gobierno, el primer gobierno de izquierda en el Perú, así que debemos conocer sus debilidades, para poder subsanarlas y sus fortalezas, para consolidarlas.

Con todos sus errores y sus debilidades, Pedro Castillo ha llegado al gobierno gracias a las esperanzas de cambio de una gran mayoría de la población, ese cambio que desde hace décadas la izquierda en su conjunto ha estado predicando; por tanto, es nuestro deber apuntalar su gobierno, encauzarlo hacia el éxito y luchar hombro con hombro contra nuestros enemigos en común.

 

lunes, 13 de septiembre de 2021

EL MODELO FALLIDO



La ciencia utiliza un método llamado prueba y error, el cual básicamente se trata de aprender de nuestros errores, la ciencia social necesita aplicar este método más proactivamente, puesto que los cambios sociales están produciéndose cada vez con mayor velocidad.

En el Perú está llegando la hora de percatarnos de que la principal falla del modelo es su sistema de representación, en nuestra constitución el parlamento está pensado para representar los distintas opiniones, creencias y necesidades de las diferentes regiones y localidades del país; sin embargo, llevamos décadas y décadas eligiendo cuerpos legislativos decadentes y cuando pensamos que ningún otro podría ser peor siempre nos sorprenden con el nivel de bajeza a los que estos pueden llegar.

Es hora de aprender de nuestros errores y darnos cuenta que el sistema electoral nos obliga a votar por un partido político, no por un representante, y estas organizaciones han dejado atrás las ideologías que en el siglo pasado las ligaban a ciertos sectores sociales, que ahora ya no existen, para convertirse en feudos privados de los fundadores o de la elite dirigente del mismo, a los cuales los militantes, invitados o simpatizantes deben lealtad absoluta, liderazgos que a su vez están comprometidos con quienes financian sus actividades proselitistas.

De tal manera que seguiremos eligiendo, no a nuestros representantes, quienes defiendan nuestros intereses como comunidad ciudadana, sino a los representantes de ciertos partidos políticos ligados a determinados intereses económicos; demás está decir que estos partidos políticos, convertidos en vientres de alquiler, son cuna de oportunistas hambrientos de poder, impresentables elementos como los que podemos ver hoy en el congreso, que sin ningún descaro hacen del estado su negocio particular.

Y recalco que esta es la principal debilidad del sistema político, no el modelo económico, o el sistema educativo o el sistema de salud pública, que, aun siendo muy importantes, en última instancia dependen enteramente de quienes toman las decisiones en la esfera política, que es donde se hacen las leyes que nos rigen, por eso es tan importante destruir ese círculo vicioso que continúa hundiendo al país de crisis en crisis.

Una nueva constitución tendría que tener como eje central un cambio radical del sistema político de manera que empodere a los ciudadanos con su voto, arrebatando esa facultad de las esferas de estos supuestos partidos políticos y abriendo las posibilidades de un estricto control ciudadano sobre sus parlamentarios, quienes no tendrán voz y voto por sí mismos, sino solo como representantes de su comunidad electoral.

Una primera medida sería disponer que los candidatos no necesiten ser respaldados por ningún partido político, se validan por si mismos ante su comunidad y buscan obtener la aprobación necesaria para representarlos.

En segundo lugar, determinar que cada congresista elegido sea representante de un único distrito electoral, de manera que cada distrito electoral tenga que elegir a un único representante, ya que las diferentes regiones tendrían una cantidad de distritos electorales directamente proporcional a su población.

En tercer lugar, legislar en el sentido que como representantes los parlamentarios elegidos no tendrán voz y voto por su propia convicción, sino que serán solo los mensajeros del mandato de sus electores; lo que significa que cada proyecto de ley deber ser previamente promovida y discutida dentro del distrito electoral antes de poder ser aprobada.

Bases elementales para una democracia amplia y participativa con un real poder ciudadano; Perú puede ser el pionero en América Latina, adelantándose a una época de cambios sociales significativos.

 

lunes, 2 de agosto de 2021

¿DE QUE DEMOCRACIA HABLAMOS?


Nuestra democracia adolece de dos serias limitaciones en el campo de la representación; el sistema electoral otorga una gran cuota de poder a los partidos, de manera que ningún candidato puede postularse sin el respaldo de un partido, lo que genera que los “dueños” de los mismos den prioridad en la lista a sus más allegados o los que pueden contribuir mejor a sus intereses.

La peor consecuencia de ello es que salen elegidos no las mejores personas, sino los que son más dóciles a los fines particulares del partido, muchos salen electos no por una votación personal, sino por el arrastre del candidato presidencial, incluso algunos de ellos son  elegidos en su jurisdicción pese a que obtuvieron menor votación que alguno de sus contrincantes, gracias a una cifra repartidora que pone en ventaja a los partidos que obtienen mejor votación a nivel nacional; esto explica en buena parte la calidad de congresistas que tenemos, muchos de los cuales sería inútil pedirles actuar con inteligencia, pero al menos deberíamos exigir un poco de decencia y honor.

Una segunda debilidad de que adolece el sistema es que los llamados representantes, no lo son realmente, porque no tienen la real representación de las necesidades y opiniones de sus electores, lo que reciben tras el voto ciudadano es una delegación de poderes para tomar decisiones en nombre de esos electores, es como si aceptáramos que el ciudadano por sí mismo no tiene la capacidad de decidir acerca de su propio bienestar, lo que hace necesario que elijamos a alguien que si tiene la capacidad de saber que es lo mejor para nosotros; como hacen los padres con sus hijos, ¿será por eso que les llaman “los padres de la patria”? sin embargo lo que usualmente hacen es usar ese poder adquirido para satisfacer intereses personales o de grupo; no existe un control ciudadano sobre sus comportamientos, más aún están protegidos por la inmunidad de sus cargos.

Los cambios sociales que han ido produciéndose desde la última década del siglo XX con la globalización, han relativizado las clases sociales tal como fueron definidas en ese siglo, tales que eran representadas por los partidos tradicionales; la sociedad del siglo XXI presenta un reto que estos no han podido recoger; sin el sustento de una ideología, convertida en doctrina la cual servía de aglutinador de las huestes de militantes y simpatizantes, se quedaron sin la herramienta  que logre conectarlos con la realidad social actual para conseguir adherencias, lo que los ha convertido en prácticos clubes sociales, que se activan únicamente para los periodos electorales, como vientres de alquiler, con la finalidad de conseguir alguna cuota de poder en estructura del Estado.

Uno de los cambios urgentes que necesitamos para recuperar el poder de nuestra democracia y salir del circulo vicioso que nos tiene empantanados en estas luchas por el poder que se dan entre las diferentes mafias de corruptos, es desempoderar a los partidos de su preeminencia dentro del sistema electoral, permitir que cada ciudadano tenga la oportunidad de postularse dentro de su comunidad, sin tener que someterse o afiliarse a las exigencias de un partido, simplemente conseguir cierta cantidad de firmas en su área y los votos necesarios en unas primarias; cada representante puede tener afiliación o ser simpatizante de cualquier partido, pero eso no determina su candidatura.

Entendamos que no se trata de llegar a la figura de un partido único, ni de prohibir la existencia de partidos políticos, estos seguirán existiendo, pero no serán determinantes en la elección de representantes; una forma de eliminar la dependencia de los candidatos a las determinaciones de los jefes de un partido, de manera que su elección signifique un servicio a la patria que los eligió y no al partido que los postulo.

Esta forma de elección debería ir acompañada de un sistema que relacione al representante directamente con sus electores; comprendiendo que si se trata de elegir 130 representantes, como los hay actualmente, debemos tener igual número de distritos electorales, de manera que las regiones tengan tantos distritos como corresponda a su población, y en tanto cada distrito elija su representante, será oportunidad para que lo conozca más cercanamente y pueda ejecutar los mecanismos de control necesarios sobre su gestión.

La otra gran falla de nuestro sistema democrático es, como lo explique, que nos impone un régimen inverso; el significado etimológico de la democracia es “gobierno del pueblo” pero en la actualidad lo que hacemos es delegar todo el poder en una elite que hace uso de ella desligándose de la fuente de donde emana su poder, con el privilegio de no tener obligación de dar cuenta a nadie erigiéndose como soberanos de los destinos del país.

El enlace entre el representante y sus electores debe convertirse en mandatorio, además de estar sujeto a fiscalización permanente; lo que significa que el representante elegido no actúa por si, no tiene voto de conciencia, ni opinión relevante más allá de lo que sus electores, a quienes representa, le faculten.

Cada voto en el congreso, por lo menos cada proyecto de ley tendría que ser difundido y debatido en sus bases para luego remitir el mandato aprobatorio o desaprobatorio por medio de su representante; nada imposible, ni siquiera demasiado complicado en el mundo digitalizado que hoy vivimos.

Un nuevo tipo de organizaciones políticas se hace necesario, como respuesta a las innovaciones que con la globalización han emergido trasformando las sociedades humanas en el mundo entero.

La muerte de las ideologías, que dominaron el espectro político el siglo pasado, atravesó la estructura de los partidos existentes, circunstancia que abrió las puertas para que sean infiltrados por personajes arribistas que solo pretenden ocupar puestos desde los cuales puedan usufructuar las arcas del Estado en provecho propio.

Estas nuevas organizaciones políticas necesitan mostrar una estructura menos ortodoxa, con una militancia que acoja la diversidad; descentralizada, que permita diferentes grados de autonomía en sus bases; capaz de representar las necesidades de cada sector y el respeto de sus derechos.

Estas son las claves necesarias para sentar las bases de todos los cambios que urgen en el país, desde estos cimientos se puede lograr la modernización y la universalidad de la educación, la ampliación de los servicios de salud, así como la promoción de nuestra economía a los primeros lugares en América.

Cambios cuya ejecución exige un cambio radical en nuestra constitución; la cual debería centrarse en el modo en que se toman las decisiones, antes de que los temas específicos de cada sector, los cuales pueden ser discutidos por los representantes para convertirlos en leyes.

El cambio de constitución requiere de una asamblea constituyente, pero nos volvemos a trabar si pretendemos formar esta dentro del sistema político existente, tendremos otro esperpento político tal como consecutivamente los hemos tenido en el congreso; es imperativo que se inicie el cambio del sistema electoral con esta nueva asamblea y no caigamos nuevamente en el mismo circulo vicioso en el que nos tienen atados desde el inicio de la era republicana.

 

 

miércoles, 12 de mayo de 2021

PEDRO CASTILLO : FORTALEZAS Y DEBILIDADES

 

Pretendiendo hacer un análisis político ecuánime de la coyuntura debemos considerar las fortalezas y debilidades de Pedro Castillo, solo para ser realistas y estar preparados para los posibles escenarios a partir del 28 de Julio.

Resulta obvio a estas alturas que Castillo ha sido solo un chivo expiatorio para Cerrón, quien es el verdadero dueño del partido Perú Libre, el hecho es que nunca pensó llegar a una segunda vuelta y menos con los porcentajes estimados, sus aspiraciones eran poner un numero suficientemente importante en el congreso, primero, para no perder la inscripción y segundo, para poder convertirse en un interlocutor válido para las otras organizaciones políticas.

Es por esa razón que nunca presentó un plan de gobierno ante el JNE sino un ideario político, escrito apresuradamente por Cerrón desde antes de la pandemia; tampoco tiene un equipo técnico preparado para tomar las riendas de Estado, y acerca de su concepción del Estado, solo puede repetir unas cuantas ideas generales.

Pedro Castillo nunca ha sido un político, su fortaleza ha estado en el campo sindical, su casi anonimato político y su ascendencia en el magisterio han sido sus grandes fortalezas, frente a la conocida elite política de siempre que carga con pesada mochila de corrupción; más que su verbo y concepción política lo que ha pegado en la gente ha sido la imagen que irradia, son los gestos simbólicos que utiliza para identificarse con la gente que lo ve como uno de ellos, ha sabido recoger ese resentimiento de los provincianos desdeñados por la capital, por eso su arrastre no pudo ser medido por los medios concentrados en Lima.

Su talón de Aquiles es Cerrón, quien en su ideario demuestra una radicalidad insostenible, y cuyo gobierno en la región Junín presenta serias fallas, además de la condena por corrupción que arrastra; sus enemigos son conscientes de ello y por eso en todas las entrevistas buscan confrontarlo con Cerrón; si este fuera mas inteligente desde un inicio hubiera aceptado públicamente un deslinde con el profesor dándole toda la autonomía que necesita para gobernar, permaneciendo en el anonimato,  lo que hubiera dejado sin armas a la oposición, sin embargo el enorme ego del personaje le impide evaluar el futuro.

El anti fujimorismo alimentado durante más de una década es una fuerza importante que le da fortaleza a la candidatura de Castillo, pero el anticomunismo levantado por la oposición esta creciendo progresivamente, es imperativo hacer los deslindes con ideologías extranjeras y apoyarse en los pensadores nacionales como Mariátegui, Gonzales Prada, Barrantes, Diez Canseco; ni calco ni copia debería ser nuestra bandera.

A contracara de la fortaleza que le significa al profesor representar el descontento de las provincias presenta una debilidad ante los provincianos asentados en los conos empobrecidos de Lima, bombardeados diariamente por la propaganda de la TV, periódicos y carteles, esta es evidentemente una zona de población que necesita otra forma de aproximación.

La alianza con Juntos por el Perú es una suma importante, pero necesita concretarse en hechos que evidencien los aportes, como la inclusión de los profesionales del equipo de Verónika Mendoza en su plan de gobierno, como la difusión de una corta  lista de puntos que se propone ejecutar como prioridad, la cual debe incluir una precisión sobre el modelo económico, sobre el funcionamiento de las instituciones del Estado, sobre el modelo extractivo, sobre los derechos humanos, sobre el sistema educativo, sobre la nueva Constitución.

Es muy importante que el candidato obtenga un discurso coherente y consistente, Keiko juega a infringirle daño haciéndole trastabillar en los debates, por eso su insistencia a enfrentarlo directamente. Si se va a aceptar debatir debe ponerse en un escenario favorable y prepararse a los ataques, es ella la que esta desesperada por debatir tiene que aceptar las condiciones que se le imponga; pero si no se va a aceptar debates debe ponerlo en claro desde el principio, el juego de pedir condiciones y luego recular no es favorable, da imagen de indecisión.

Lo que se haga y deje de hacer en las ultimas dos semanas de campaña serán decisivos para el resultado final; las encuestas siguen perdiendo credibilidad, pero ese bolsón de casi 20% de indecisos que aun esta resiliente puede inclinar la balanza para cualquiera de los dos lados.

 

jueves, 1 de abril de 2021

LA REVOLUCION DE LAS IDEAS

 


Un hecho incontrastable de la historia humana es que las revoluciones (léase re-evoluciones) no triunfan imponiéndose a balazos, ni provocando un baño de sangre, la verdadera revolución muestra su éxito cuando se asienta en la mente de las personas y logra cambiar el sentido de ciertas ideas que se consideraban legítimas dentro del grupo social; lo que no quita, por supuesto, que el cambio no requiera muchas veces de un último empujón a base de sangre y fuego, pero antes de llegar a ese punto se ha de recorrer un camino mas largo y tedioso en el campo de batalla de las ideas.

Desde los albores de la democracia las sociedades civiles se dividieron entre conservadores y liberales, girondinos y jacobinos, republicanos y demócratas, derecha e izquierda; es la brecha que separa desde el inicio de los tiempos a los que reciben los privilegios del sistema y luchan por defenderlos y los que viven sosteniendo el peso de la estructura existente y luchan por un cambio.

Así es como se fue conquistando la libertad de los esclavos, la prohibición de la servidumbre, la caída de las monarquías, el voto femenino, el fin del apartheid y muchos otros logros con los cuales nuestra sociedad ha evolucionado; logros que en su tiempo fueron considerados impensables por las convenciones sociales imperantes.

En los tiempos presentes nuevos ideales se van imponiendo y perfilan nuestro futuro como sociedad, los menciono sin que el orden signifique una prioridad.

La equidad de género; a lo largo de muchos siglos nuestras sociedades han sido dominadas por un machismo a ultranza, con el advenimiento del industrialismo y la fuerza laboral femenina esto fue cambiando, en la actualidad, con los avances de la tecnología, la mujer se posiciona como actor preponderante en la estructura social; sin embargo aun permanecen los remanentes de dichas ideologías incrustadas en la mentalidad humana; allí tenemos los innumerables casos de violencia familiar, feminicidios, violaciones, acechamiento y abuso de que son victimas las mujeres; la educación sexual que implique el reconocimiento de la equidad de genero a temprana edad es una meta próxima a alcanzarse.

El matrimonio igualitario; desde la perspectiva, casi universalmente reconocida actualmente, de que el homosexual no es un pervertido, ni un enfermo mental o un pecador empedernido, sino un ser humano común y corriente como cualquiera de nosotros, con diferentes preferencias, el correlato debería ser, que se reconociera legalmente la unión de estas parejas, con todos sus derechos, tanto a compartir bienes y beneficios, como a criar hijos; sin embargo sigue presente un irracional temor  a que este reconocimiento aliente a la propagación del homosexualismo, como si este fuera un virus que se contagia con el contacto o se genera con el ejemplo; posiciones que poco a poco se están volviendo minoritarias y surgen los estados donde se reconoce legalmente estas uniones.

La identidad de género; con el avance incontenible de la ciencia, se ha conseguido que algunas personas homosexuales consigan, mediante operaciones quirúrgicas, transformar su cuerpo según sus preferencias sexuales, sin embargo, en muchos lugares se les niega la posibilidad de hacerse reconocer legalmente con su nueva identidad; ¿con que objetivo? ¿se trata de un castigo por sus perversiones? Esto tiene que cambiar y el reconocimiento de su identidad es otra de las metas de este siglo.

La legalización de las drogas; no hemos aprendido, desde los albores del siglo pasado, cuando el alcohol fue prohibido en América de norte, haciendo brotar el crimen de las mafias italianas y el poderío de Al Capone; con solo una pequeña parte del inmenso capital que se dedica a combatir el narcotráfico podría atenderse a las victimas de las adicciones y la comercialización legal con estándares establecidos, tal como se hace con el tabaco y el alcohol actualmente, haría que el trafico ilegal no sea productiva.

El aborto legal; más allá de las doctrinas religiosas, la ciencia ha demostrado que, en el proceso de gestación, la vida humana es reconocida a partir del cuarto mes, las condenas al aborto van mas bien dirigidas a restringir los derechos de la mujer, limitándolos a su papel de madre y ama de casa; la realidad es que el aborto clandestino asesina muchos bebes y mujeres, ya va siendo hora de que la mujer se posicione en el lugar que le corresponde en la sociedad.

La digitalización de la vida diaria; queramos o no, casi sin que nos hayamos dado cuenta, la tecnología ha invadido todos los rincones de nuestra vida diaria y llego para quedarse y avanzar mas allá, es algo que tenemos que aceptar y asimilar, los sistemas de salud, educación, las entidades financieras, las comunicaciones personales, la comida, todo está enlazado ahora en la red digital, nada detendrá este avance.

El trabajo automatizado; en época electoral los candidatos salen a ofrecer incrementar los puestos de trabajo, lo que es válido en términos temporales, pero para cualquier economista o científico social serio, resulta evidente que esta oferta no es sostenible en el largo plazo; el avance incontenible de la tecnología trae consigo la automatización del trabajo, cada vez con mayor fuerza, lo que provoca que una mayor cantidad de fuerza laboral sea expulsada del mercado; es algo que tarde o temprano tenemos que asimilar y que nos obligara a cambiar el sistema económico imperante para sobrevivir como sociedad.

La democracia representativa; nos han acostumbrado a pensar que la democracia es salir a votar por algún gobernante cada cierto número de años, la realidad nos ha demostrado que ese sistema ha caducado hace tiempo, desde la decadencia de los partidos políticos, los que se han convertido en cascarones electorales que solo funcionan para colocar sus fichas en posiciones de poder; los políticos profesionales invierten mucho dinero en sus campañas para salir elegidos, por lo que se afanan en conseguir la retribución de su capital cuando consiguen el puesto, lo que significa que las decisiones que toman son en su propio criterio, no así el de sus electores, esto se ha hecho mas y mas evidente cada día, por tanto las voces de cambio se avecinan y demandan una verdadera representación, lo que significa que los elegidos tienen que llevar la voz de quienes representan, acallando la suya propia, haciendo que cada voto como representante este validado por un mandato de sus electores.

Todo cambio causa siempre turbación, nos acostumbramos a nuestra zona de confort y nos cuesta salir, pero llega un momento en que no podemos quedarnos atrás, no podemos detener la historia, hay que mirar el futuro con mente abierta y apostar por el cambio, por el progreso.

Ese momento llega ahora, cuando entendemos que el sistema que nos ha gobernado durante décadas es obsoleto e injusto, es el momento de cambiarlo todo, con decisión y con esperanza en el futuro.

martes, 16 de marzo de 2021

¡LLEGAN LOS COMUNISTAS!

 


Un sentimiento aterrorizante al comunismo ha venido siendo implantado en las mentes occidentales desde la toma del poder de los bolcheviques en Rusia y el advenimiento de la Unión Soviética; la guerra fría con Estados Unidos exacerbó estos sentimientos gracias a la poderosa máquina de propaganda norteamericana.

Lo cierto es que hay, por todo el mundo, partidos comunistas, socialistas, revolucionarios, populares, etc.  y ninguno tiene las mismas definiciones, ni planteamientos, es más, prácticamente todos ellos, han ido cambiando sus propuestas, adaptándolas lo mejor posible a las circunstancias que enfrentan en cada región.

Lo que la propaganda difunde es el temor a la dictadura del proletariado, a la lucha de clases, al Estado absoluto y controlador, a la nacionalización de las empresas, el pánico a la escasez por el control de precios, a la censura de la prensa, a la coacción de la libertad de opinión, a la persecución política, etc.…etc. Así es como como implantan en la mente de los ciudadanos la analogía entre comunistas = socialistas = izquierdistas = terroristas.

La realidad es muy diferente, todas las agrupaciones de izquierda lo que tienen en común es una bandera por justicia social, pero cada una tiene diferentes visiones, equivocadas o acertadas, para alcanzar su objetivo, de acuerdo a la época y las circunstancias sociales, lo que las convierte en un universo muy diverso.

En estos tiempos de globalización, en nuestra era digital, ya nadie promete estados totalitarios, lucha de clases, estatizaciones y demás, ni se trata de internacionalizar ideologías; cada país, cada región, tiene realidades diferentes y prioridades distintas.

El Perú enfrenta un proceso electoral histórico, porque la corrupción del poder ha llegado a los mas altos niveles y se ha puesto en clara evidencia ante la ciudadanía, la constitución vigente, proclamada por una dictadura, ha demostrado sus mas serias limitaciones y los peruanos claman por su derogatoria; un nuevo pacto social que sirva a las necesidades de la mayoría y no sea solo en beneficio de una elite.

Este proceso ha polarizado el país, la extrema derecha, en su faz mas conservadora y retrograda, ha levantado cabeza; enfrentando a su mas poderoso rival, la izquierda radical, y así como no debemos caer en el juego de identificar comunistas con izquierdistas, con terroristas, no debemos confundir radical con extremista.

En tiempos de emergencia, como el que vivimos, la izquierda tiene   que ser radical, porque la evidencia de la historia nos demuestra que no nos sirve hacer pequeñas reformas aquí y allá para que todo siga igual; la reconstrucción del Perú necesita de un golpe de timón que reacomode todo el sistema y nos asegure el bienestar general.

Que no nos asusten con el fantasma del comunismo, a la hora de votar pensemos en las propuestas que cada candidato expone, no en los memes, etiquetas y terruqueos que difunden las redes; el Perú necesita un cambio radical, porque llevamos décadas gobernados por un sistema político pervertido y el país no lo soporta más.