sábado, 13 de abril de 2024

CIENCIA Y ESPIRITUALIDAD


 

En tiempos de grave crisis política y social, donde los conceptos de ética y moral se ven deformados, cuando las exigencias de la vida diaria tratan de convertir al sujeto en un autómata; el ser humano busca respuestas que ocupen esos vacíos que se crean en su espíritu; entonces recurre a su fe, busca una esperanza, acude a la religión; pero esta a su vez, la encuentra contaminada por el mundo material.

¿Podemos encontrar una salida para dar desahogo a nuestro espíritu? ¿Existe un Dios creador, padre nuestro y de todos seres vivientes? ¿Somos parte del cuerpo material o este es parte nuestra? ¿Hay una existencia más allá de la muerte, fuera del cuerpo físico? ¿Hay un cielo donde los seres buenos disfrutan su existencia y un infierno donde los seres malvados sufren eternamente? ¿Cómo la ciencia humana puede explicar el sentido de nuestras vidas? ¿Dónde pertenecemos como seres individuales, al mundo material de este universo creado o a una entidad superior externa al mismo?

Son muchas interrogantes las que acosan al ser humano por el lado espiritual; aquí se exploran algunas hipótesis que pueden abrir la puerta hacia algunas explicaciones mejor centradas en el sentido común, la lógica y las teorías científicas.

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jueves, 11 de abril de 2024

DINA LADINA


El Perú entero está sufriendo vergüenza ajena, debido a la disparata defensa que arguye su presidenta, frente a la evidente corrupción que demuestra su gobierno.

Dina Boluarte tiene un historial delictivo que la define plenamente, egresada de la Universidad San Martin como abogada, asumió diversos cargos en clubs y asociaciones, siempre en los puestos donde se podía manejar fondos, tomando ventaja de esto para provecho personal y dejando el puesto en medio de serias acusaciones.

La mas reciente y conocida es en la presidencia del club departamental Apurímac, donde, entre otras cosas, ha reconocido el delito de estafa y evasión tributaria, al desviar los fondos del club hacia sus cuentas personales, para no asumir las responsabilidades con sus acreedores, además de continuar manejando dichos fondos privados, siendo ya ministra de estado, lo que está prohibido por ley.

Cerrón vio en ella la oportunista sin escrúpulos que necesitaba para cubrir su cuota de género en la plancha presidencial, y durante la campaña electoral, aprovechó para dar uso individual de los fondos que los simpatizantes y patrocinadores del partido aportaron.

Durante su gestión como ministra, se están descubriendo concesiones irregulares que hizo aprobar, así como contrataciones de personal favoreciendo a sus allegados sin cumplir los requerimientos para el puesto.

Para asumir la presidencia de la república, traicionó los ideales del partido que la llevó al puesto y a las personas que le confiaron el cargo, sometiéndose a los intereses de los grupos más reaccionarios y retrógradas del congreso, condición que le impusieron para sostenerla en el poder; traidores unos que también necesitaban de otra traidora para permanecer en sus puestos y no tener que renunciar para llamar a nuevas elecciones.

La ladina de la Dina, nacida en la pobreza de un olvidado pueblito de Apurímac llamado Chalhuanca, supo aprovechar sus oportunidades, desde un inicio, sometiéndose a quien tuviera que someterse y destruyendo a quienes tuviera que destruir para conseguir sus objetivos.

Jamás soñó en convertirse en presidenta de la república, como tampoco esperaban ganar las elecciones Cerrón ni Castillo, su máxima meta era conseguir una buena representación parlamentaria; solo el extensivo rechazo a Keiko y los fujimoristas, logró que ganaran las elecciones.

Ahora, con el poder omnímodo que le otorga el respaldo incondicional del congreso, la soberbia del lujo le nubla la consciencia, esta pobre campesina nacida en un pueblo olvidado, que nunca pudo ostentar pompas, hoy no resiste la tentación de llenarse de brillantes y diamantes, relojes Rolex, automóviles ultimo modelo, ropa y zapatos de diseñadores famosos, pero todo a costa del dinero del erario público. Sin escrúpulos para asociarse con personajes ligados al narcotráfico, prostitución y lavado de activos.

Ante el escándalo político desatado con la revelación de sus veleidades, trata de escudarse en su condición de mujer y su extracción andina, miente descaradamente, desarrolla diferentes versiones de los hechos, contradiciéndose a si misma y finalmente confesando unos delitos en su afán de librarse de otros; dejando una imagen vergonzante para la nación en la persona de su máximo representante como presidente del país.

La acción de la prensa y las investigaciones de la fiscalía, están dejando al descubierto toda la podredumbre del sistema político vigente; ¿Cuál será ante esto la reacción del congreso? ¿Tomará la decisión que todo el Perú espera, activando la vacancia presidencial? ¿O seguirá defendiendo la corrupción hasta que el sistema colapse y tengan que sacarlos por la fuerza?

 

martes, 9 de abril de 2024

EL DILEMA DE LA IZQUIERDA

 


En estos tiempos donde la crisis política, engendrada dentro del marco de una avanzada tecnologización de la industria y el comercio, la globalización de las relaciones humanas, donde las sociedades no logran aún adaptarse a estos cambios radicales, el espectro político tiende a polarizarse drásticamente; creando la ilusión de que solo existen la extrema derecha y la extrema izquierda, como enemigos mortales, donde la existencia de uno depende de la eliminación del otro.

Este tipo de política solo tiende a provocar el desgarramiento del tejido social, con un daño trasversal no solo a las instituciones políticas del estado, sino que alcanza a la economía del país, afectando las relaciones laborales, comerciales, las posibilidades de inversión, la disposición de los servicios públicos, etc.

Para tratar de interpretar la situación política, debemos primero poner en claro ciertas definiciones.

Desde finales del siglo XIX, con la revolución francesa que derrocó a la monarquía absoluta de Luis XVI, surgieron dos bandos políticos, jacobinos y girondinos, los jacobinos defendían la idea de una república representativa ciudadana, lo cual significaba un cambio revolucionario para la época, mientras los girondinos defendían la idea de una monarquía constitucional, es decir continuar conservando la figura monárquica; cuando se reunió la asamblea de representantes, como parlamento, los jacobinos se agruparon a la izquierda de la mesa directiva, mientras los girondinos tomaron los puestos a la derecha del mismo, de tal configuración se viene usando, hasta la actualidad, la denominación de izquierda para los movimientos políticos que proponen el cambio del status quo y derecha para aquellos que proponen conservarlo; en otros términos, revolucionarios y conservadores.

Es necesario, en estos tiempos, poner en claro esto, porque no es imprescindible ser comunista, socialista, marxista – leninista, para ser de izquierda, ni tampoco basta con autodefinirse en estos términos para automáticamente legitimarse como una fuerza de izquierda.

A partir de esta polarización, que está durando varias décadas, en un escenario donde los dos extremos más recalcitrantes de la política tratan de copar las instituciones del estado y legitimarse ante la población, surge un grupo, mayormente profesionales e intelectuales, tanto de derecha como de izquierda, que tratan de alejarse de sus extremos; así nace un nuevo título para denigrar al desleal: los “caviares”, los cuales, por obvias razones son blanco de ataque desde ambas trincheras, sin dejar de subrayar que aún dentro de estos tienen marcadas diferencias entre los “caviares” de derecha y los “caviares” de izquierda, que no se han planteado resolver; ultimadamente, ”caviar” resulta siendo solo una etiqueta más para desacreditar al que no piensa como yo; a partir de este reconocimiento, no se puede plantear a la “caviarada” como una opción de centro, puesto que resultan siendo solamente los rechazados desde uno de ambos extremos, pero que finalmente no tienen nada en común.

El dilema de la izquierda ha sido siempre plantearse la unidad, desde la década de los 70’s en que los partidos comunistas empezaron a subdividirse, surgieron una veintena de organizaciones, disputándose cada una, acerca de poseer la “línea política correcta”; con el advenimiento del siglo XXI y la era global, la insistencia en crear partidos de masas, embarcados en una lucha de clases, cuyas fronteras y definiciones se han difuminado, les ha impedido adaptarse a los drásticos cambios sociales que se han producido, impidiéndoles conectarse con las necesidades de la mayoría ciudadana y por tanto plantear soluciones viables a la crisis política que estamos viviendo.

La izquierda, entendida como aquellas fuerzas organizadas que enfocan su lucha por el cambio de estructuras en favor de las mayorías desplazadas social y económicamente, puede tener muchas variantes, que van a formarse desde diferentes enfoques y puntos de vista, los cuales deberán pasar por el tamiz de la opinión pública para legitimarse, solo a partir de entonces estas corrientes podrán encontrar las suficientes coincidencias para unificar esfuerzos en sus luchas.

Las alianzas forzadas por angustias electorales, son efímeras y acaban en traiciones y decepciones; no basta declararse públicamente de izquierda, ponerse el nombre de revolucionario, imprimir idearios marxistas-leninistas, para legitimarse como una fuerza de izquierda, son los actos los que hablan mejor que las palabras.

La extrema derecha etiqueta a todos sus opositores como comunistas, terroristas, y la extrema izquierda generaliza etiquetando a sus opositores como burgueses neoliberalistas explotadores o revisionistas.

Lo que las partes más racionales de ambos bandos, tienen que entender, es que pertenecen a un mismo espectro político dentro de una sociedad que pretende vivir en democracia; son dos caras de la misma moneda, que se necesitan una de otra para sobrevivir, y que es imprescindible crear los espacios donde los más coherentes representantes de cada lado puedan debatir sus diferencias y someterse al escrutinio público, de eso se trata a fin de cuentas la democracia.

Y si la izquierda quiere auténticamente un cambio, hay que empezar por romper con este ambiente político altamente polarizado, buscar, y si no se encuentran, crear y legitimar interlocutores válidos en el lado opuesto para construir una opción democrática responsable, para tener una posibilidad de enfrentar la crisis que amenaza con destruir totalmente la institucionalidad del estado.

Finalmente, la crisis política es una crisis de representación, con la desarticulación de los partidos políticos, ante su falta de flexibilidad para adaptarse a una realidad más compleja como la creada por la globalización, se convierten en cascarones electorales, vacíos de ideología, y sus lideres se convierten en bribones oportunistas, que utilizan los cargos públicos para su propio enriquecimiento y en favor a sus intereses particulares.

En este marco histórico, el cambio constitucional, forjando un nuevo pacto social, donde las reglas electorales empoderen la voluntad ciudadana, antes que, a organizaciones políticas espurias y a falsos líderes, se convierte en un plan fundamental a ser levantado por las fuerzas que demandan el cambio.

 

lunes, 8 de enero de 2024

ESTA DEMOCRACIA YA NO ES DEMOCRACIA

El rompimiento de funcion de representacion, que es el eje que conecta a la ciudadania con el estado, es la causa de la profunda crisis en que esta envuelto el sistema democratico. 

La salida de esta crisis puede resolverse de una manera violenta, insurrecional, con un costo social muy alto, donde la cuota de sangre la ponen, como siempre, los ciudadanos comunes, o mediante una concertacion donde se busquen o se construyan interlocutores validos, para repensar la nacion que todos deseamos. 

El siguiente es un aporte para investigar los mecanismos y las funciones de la democracia como sistema politico y las posibles alternativas a la presente crisis.



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domingo, 17 de diciembre de 2023

EL ESTADO DELINCUENCIAL

 


 

Existe una evidencia muy clara en el Perú, de que las instituciones del estado han sido copadas por unas bandas delincuenciales.

Un gobierno de facto, que nadie eligió, con 90% de desaprobación nacional, que le quita todo legitimidad, que solo se sostiene gracias al contubernio con las catervas más indignas del parlamento que le blindan con su apoyo,  y una sangrienta  represión a los opositores, ejecutada por una  fuerza militar que, en contra de su definición, toma posición política; un congreso elegido por una élite partidaria que negocia con las candidaturas, y cuya mayor atención está centrada en enriquecerse a costa del erario público, para lo cual, no tiene el menor reparo en someterse a los poderes de la corrupción; un tribunal constitucional que permite toda clase de leguleyadas e “interpretaciones”, vulnerando a todas luces la constitución que están supuestos a defender, para dar paso a fuerzas políticas reaccionarias, justificando sus latrocinios; una fiscalía coludida con el crimen organizado, que extorsiona a los otros poderes del estado para asegurar su posición y proteger la corrupción; un poder judicial plagado de jueces venales; un jurado nacional de elecciones cuyas facultades vienen siendo cada vez más limitadas, por los poderes corruptos, imposibilitándole tomar acción para corregir  las deficiencias en la elección de los funcionarios, que permiten el encumbramiento de los delincuentes; unos gobiernos regionales restringidos por el poder centralista de la capital y cuyas autoridades se enriquecen con la acción de la corrupción.

Esta es a grandes rasgos la realidad del estado delincuencial que gobierna el Perú en estos momentos; nada hace presagiar que esta situación pueda sostenerse mucho tiempo, los poderes económicos que manejan el comercio internacional, necesitan gobiernos estables, no pueden permitir el caos producido por este tipo de gobiernos, y van a tomar las medidas pertinentes para corregirlo, más temprano que tarde, este gobierno y sus secuaces van a caer.

La desgracia peruana es que no existe una fuerza política coherente, capaz de sostener una visión de país, que sirva como norte, para plantear un plan de gobierno viable, que logre conectarse con las aspiraciones de la población, y programar las etapas necesarias que debe ir remontando el estado, dentro de una línea de tiempo, de acuerdo a las prioridades que se plantean.

¿Cómo se construye esta fuerza política? Por principio alejándose de las doctrinas existentes, porque la ortodoxia no sirve cuando analizamos una sociedad que enfrenta cambios radicales, como los que están sucediendo, nuevas realidades requieren nuevas doctrinas; además de que crea un ambiente de polarización extrema que no hace mas que alimentar la profundidad de la crisis.

Segundo, muy importante, imaginar la patria que queremos, crear esa visión de país, para que, dentro de esa visión, forjar un plan viable al cual acometer; esto último requiere vincularse a las organizaciones laborales, campesinas, barriales, regionales, etc., en todo el territorio nacional; no con la finalidad de manipularlas y controlarlas o captar militantes para una organización política, sino para conocer de cerca su realidad y rescatar sus necesidades y reclamos, de tal manera que estas puedan ser enlazadas con las de los demás sectores, e incluidos en el plan que está en elaboración.

Es imprescindible comprender que la tarea es forjar una patria, ello hace necesario reconocer a tu principal adversario, y en este caso “reconocer” no es simplemente “identificar”, sino que va más allá, significa darle el reconocimiento que merece, un trato de respeto por las ideas y posiciones que no compartimos.

Aunque, en el caso de Perú, significará también buscarlo, entre toda la miasma fascista, corrupta y misógina que ha invadido últimamente el espacio de la derecha, para poder entablar un diálogo que lleve a establecer ciertas normas con las cuales se pueda llevar a cabo la lucha política por el poder, dentro de cánones razonables y con un mínimo de decencia.

Es necesario, sí, llevar a cabo todas las acciones necesarias para hacer colapsar el régimen actual, que está descomponiendo rápidamente la institucionalidad democrática del país; pero debemos tener en cuenta que es una medida coyuntural, mientras no exista una fuerza política capaz de representar mayoritariamente a la ciudadanía, y tomar las riendas del estado, seguiremos recorriendo el mismo círculo de corrupción en el que estamos estancados hace décadas.

domingo, 10 de septiembre de 2023

FRONTERAS SANGRIENTAS

 


Desde sus inicios los seres vivos en el planeta fueron territoriales; las distintas especies necesitaban asegurar sus fuentes de alimentación para sobrevivir.

El ser humano, al desarrollar una inteligencia superior, patentizó esta necesidad en formas cada vez mas sofisticadas, en su etapa de cazador errante, los territorios que recorrían las diferentes tribus eran exclusivas, y se producían sangrientas batallas cuando descubrían que alguna otra tribu había invadido sus límites.

Cuando descubrieron la agricultura, se volvieron sedentarios, y sus límites fueron demarcados más eficientemente, ahora tenían que defender las aldeas donde vivían y los campos de cultivo, se pusieron hitos que señalaban los limites y puestos de vigilancia para resguardarse de los intrusos.

Cuando empezaron a dedicarse a la ganadería, requirieron de espacios mas amplios, el peligro de que robaran el ganado era mayor, se vieron obligados a organizar patrullas que resguardaran los límites, dando nacimiento al embrión de los ejércitos.

El desarrollo de la agricultura y la ganadería hicieron crecer con rapidez las aldeas, incrementando a su vez sus necesidades; aquí es donde empiezan a surgir la diferenciación en las funciones sociales, aquellos que, por su experiencia, alcanzaron los conocimientos acerca de las utilidades de ciertas plantas, los cambios de estación, los tiempos de siembra y cosecha y algunas habilidades curativas, fueron encumbrados como sabios, sacerdotes, brujos o chamanes, cuyo desarrollo posterior daría origen a las religiones; mientras que aquellos que sobresalieron por su fortaleza física, su capacidad de liderazgo, y sus habilidades guerreras en la defensa del territorio, se convirtieron en grandes jefes, al mando de una tropa de guerreros, cuyo desarrollo posterior daría origen a los ejércitos profesionales.

De esta manera las nacientes comunidades se conformaron sobre dos poderosas columnas: un órgano espiritual, que garantizaba la unidad, brindándole una cohesion interna, y un órgano militar que garantizaba su seguridad externa.

Esta organización permitió el crecimiento espontáneo de las aldeas, que pronto empezaron a convertirse en pequeñas ciudades, lo cual incrementó enormemente sus necesidades, como consecuencia sus fuerzas guerreras se dieron a la tarea de conquistar por la fuerza nuevos territorios, lo que también trajo como consecuencia la esclavización de las tribus vencidas, que fueron usadas como fuerza de trabajo,

El incremento de la riqueza no fue equitativo, los jefes militares y sus allegados, así como los sacerdotes, chamanes y otras autoridades, reclamaron para sí, en virtud a su participación en el despojo de otras tribus, los mayores beneficios, tanto en bienes, como en tierras y esclavos; de esta manera se fueron consolidando las clases sociales.

La clase más enriquecida se fue volviendo cada vez más ambiciosa, se pusieron a la tarea de conquistar mayores extensiones de tierras, marcando su poderío de acuerdo a su posesión territorial; naciendo así la clase feudal, pero cuanto más grande se extendía la propiedad del señor feudal, surgía también la necesidad de contar con suficiente mano de obra que la trabajara para darle valor, porque la posesión de la tierra sin el trabajo humano era inconsistente.

Para cubrir esta necesidad, usaron su poder para acosar a los pequeños propietarios, cubriéndolos de deudas hasta despojarlos de sus posesiones y así convertirlos en siervos, mano de obra gratuita para sus tierras, los que además de pagar tributo por el uso de sus cultivos, debían jurar lealtad al señor feudal frente a sus adversarios.

Estos señores feudales se dividieron así las tierras existentes, y las guerras entre ellos, para engrandecer sus posesiones a costa del otro, se volvieron encarnizadas, guerras fratricidas que amenazaban con hacer caer el sistema social en una anarquía.

Para detener este peligro, algunos de los señores más poderosos, alarmados por la constante amenaza de destrucción, auspiciaron acuerdos de paz y la defensa conjunta de sus territorios unidos, creando un reino, reconociendo un rey absoluto y fundando así la monarquía.

Las monarquías gobernaron las sociedades humanas durante cientos de años, creando centros de poder, que llamamos ciudades, completamente fortificadas para defenderlas de sus enemigos, donde se concentraba toda la corte que rodeaba al soberano y desde donde se impartían las ordenes que gobernaban el reino;  durante ese periodo, en vista que estaban limitadas, aunque no desaparecidas totalmente, sus capacidades de engrandecer sus territorios a costa de otros reinos, aquellos reinos que pudieron aprovechar sus limites marinos, se lanzaron a la conquista de los territorios de ultramar; se fundaron los grandes imperios, con los más poderosos ejércitos, necesarios no solo para la conquista rapaz de nuevas tierras, sino también para defenderla de los agresores y para someter a los pueblos conquistados.

Las guerras de conquista y el mantenimiento de las provincias de ultramar, requerían de grandes gastos a la corona, los cuales eran extraídos de los tributos que estos exigían a los señores que gobernaban en las regiones; cuando empezó a surgir la clase artesanal, que se agrupaba en las grandes ciudades, y con ella los inicios de una industria incipiente, estos aprovecharon el descontento de los grandes señores, que eran exprimidos por los tributos de la corona, y forjaron una alianza utilitaria para enfrentarse a la monarquía y derrocarla; se moldeó de esta forma la burguesía.

La burguesía necesitaba ampliar el mercado para sus productos, y para ello era imprescindible que hubiera más hombres libres, potenciales compradores, en su nombre se libró la batalla contra la esclavitud y la servidumbre, las ciudades se convirtieron entonces en los principales centros donde los hombres libres eran sujetos de derechos; pero a la vez era necesario defender el área de sus mercados de manera que aseguraban la fuente de sus ganancias.

Con el advenimiento de la burguesía al poder político, se fundaron las repúblicas constitucionales, basadas en un contrato social, que compromete al ciudadano a obedecer las leyes que el estado decreta y a respetar a sus autoridades, mientras que el estado ofrece la protección al ciudadano dentro de sus fronteras establecidas, y cuida de mantener su bienestar; ofreciendo además, sostener una representación de los intereses ciudadanos mediante la elección de sus gobernantes.

En todos los casos, desde las sociedades primitivas, pasando por el esclavismo y el feudalismo, hasta llegar a las repúblicas, la defensa del territorio, ha tenido siempre dos factores que la fundamentan: la explotación monopólica de los recursos naturales y la de su fuerza laboral; porque, aunque con diferentes métodos y funciones, en todas las etapas, la función esencial del estado, estando el poder  en manos de los dueños de la economía,  ha sido y continua siendo, acerca de cómo se distribuye la riqueza.

Las fronteras han sido construidas para evitar que gobernantes extranjeros puedan explotar los recursos que solo los gobernantes del país están determinados a explotar, tanto en las riquezas naturales como en su fuerza laboral.

Muchas de estas fronteras han sido construidas por arbitrarios conquistadores, rompiendo las unidades geográficas y culturales existentes; los ejemplos mas resaltantes los encontramos en América y África.

Es completamente racional la existencia de límites geográficos, lo que resulta irracional es la existencia de fronteras que bloquean el libre tránsito de personas y mercaderías entre países.

Los limites geográficos existen desde siempre, en una ciudad, un distrito, una provincia o una región, cada una tiene sus propias autoridades que la gobiernan, frecuentemente manifiestan diferentes formas de socialización, pueden verse también costumbres y expresiones culturales propias; pero en ningún momento se construyen fronteras alrededor de ellas, porque conviven compartiendo sus intereses en común.

Las élites gobernantes tienen que dejar de arrogarse el derecho de explotación de un territorio, vulnerando incluso el supuesto ideal del capitalismo acerca del libre mercado.

Las fronteras fueron construidas desde un inicio para impedir que los esclavos huyan de sus amos y para impedir que los propietarios de otras tierras invadan las propiedades del amo de estas tierras; nunca fue para el beneficio de sus habitantes.

La inmigración “ilegal” es un punto álgido actualmente en la justificación de las fronteras, se construyen muros, vallas y hay fuerzas militares especializadas en evitar este tipo de inmigración, persiguiendo y sancionando a los infractores.

Haciendo un análisis de este fenómeno, se llegará a la conclusión de que, estos movimientos migratorios masivos, son consecuencia de una división social histórica creada por los mismos que establecieron las fronteras; las personas abandonan sus hogares y familias, emigran en condiciones penosas, presionadas porque en sus lugares de origen no encuentran una forma de emerger económicamente, y a veces ni siquiera lo suficiente para sobrevivir, se mudan con la esperanza de conseguir un mejor futuro, no solo para sí mismos, sino para sus hijos y descendencia.

Pero, ¿Por qué existe esta diferencia entre unos países altamente desarrollados y otros muy atrasados? Se trata de justificar estas diferencias con el hecho de que, la población de estos últimos, no han alcanzado niveles básicos de educación, que sus gobiernos son enormemente ineficaces y también afirmando que su cultura ancestral se sostiene en ideologías obsoletas que los mantiene atrasados.

Pero la respuesta acertada está ubicada en la historia, una historia saturada de cruentas conquistas de despojo, que los países colonialistas desarrollaron a través de los continentes, cuyos componentes más destacados fueron el genocidio, el esclavismo y el pillaje, fue con esos elementos que destruyeron todos los vestigios de las civilizaciones existentes en las tierras de ultramar y se repartieron el mapa de acuerdo a sus intereses.

Luego de siglos de opresión, durante los cuales aquellos países absorbieron todas las riquezas que les fue posible, impulsando con esto su propio progreso, los países llamados ahora “subdesarrollados”, obtienen su independencia, convirtiéndose en republicas, heredando, gracias a las practicas coloniales, territorios arrasados por enfermedades endémicas, con la mayoría de su población sin una educación elemental, con una enorme carencia en los servicios básicos, con una absoluta falta de elementos tecnológicos y una dependencia económica con los países desarrollados, los cuales, aun en el tiempo presente, continúan expoliando sus riquezas, ahora a través de empresas financieras y conglomerados comerciales.

Los países, del llamado primer mundo, se niegan a asumir su responsabilidad ante las emergencias que ellos mismos engendraron en el llamado tercer mundo, y construyen muros en sus fronteras, creadas para evitar “la mezcla” con razas que consideran inferiores, como forma de conservar los privilegios obtenidos a costa de la rapiña colonialista; aquella que forjó la acumulación originaria del capital, con la cual sentaron las bases de su propio desarrollo.

El debate por las fronteras trae consigo ideales chauvinistas, un patrioterismo ramplón, que promueve odios irracionales entre pueblos, los mismos que llevan al estallido de guerras, donde quienes luchan y mueren son la gente común de sus poblaciones, nunca los propietarios y poderosos que las originan en defensa de sus intereses.

Estamos en una etapa de la historia de la humanidad en que la era de las conquistas territoriales debe dejarse en aquel pasado vergonzante; hoy que no existen mas tierras inexploradas, los límites geográficos están definidos en su mayoría, necesitan ser establecidos legalmente y defendidos firmemente por una entidad supranacional.

No existe más justificación para el despojo territorial, en cada dominio se paga tributo dentro de su jurisdicción de manera escalonada, se tienen autoridades que gobiernan con cierta autonomía, el tránsito de personas y mercaderías debe ser abierto, cada estado, cada región, se tiene que encargar de regular, mediante las leyes y decretos jurisdiccionales, el comercio y las formas de socialización dentro de sus límites.

Teóricamente la función esencial del estado es proveer el bienestar ciudadano; cabe introducir entonces la interrogante: ¿Qué beneficio trae para el ciudadano común la existencia de fronteras?

 

martes, 22 de agosto de 2023

 


La historia de una conspiración

GOLPE A GOLPE

Pedro Castillo llega a la presidencia como otro outsider mas, tal como llegaron Toledo, Humala y hasta Fujimori; son la representación del hartazgo de la población sobre esa élite política tradicional, y la apuesta por movimiento que genere un cambio en el escenario político nacional, generalmente representada por organizaciones de izquierda.

Esa izquierda que fue en gran parte responsable de que llegaran al poder, apoyando dichas candidaturas, en última instancia, cuando sus candidatos originales fueron eliminados de la segunda vuelta electoral, confiando en las promesas de cambios radicales que hacían estos candidatos y como medio para detener las candidaturas de la derecha más reaccionaria y con comprobados enlaces con la corrupción.

La diferencia esencial es que Castillo, es un “serrano” con muy poca educación y una nula experiencia política, que llega respaldado por un partido que se proclama marxista, y que planteaba reformar el sistema político a través de una nueva constitución; esto era más de lo que la élite blanca limeña podía soportar. Desde el primer día, después de la primera vuelta electoral, empezaron a fraguarse las conspiraciones para eliminar a Castillo del escenario político nacional.

La llegada de Castillo al poder fue celebrada con algarabía por los sectores populares, especialmente en provincias, que se identificaban con su origen pueblerino de humilde familia; inmediatamente recibió el apoyo de los sectores intelectuales de la izquierda, así como de diversas organizaciones populares; convirtiéndose en la cercana esperanza del cambio que muchos anhelaban.

Sin embargo, pronto se reveló que Castillo no era mas que una marioneta de Cerrón, el “dueño” del partido Perú Libre, el cual al verse impedido de ser el candidato, por tener condena por corrupción mientras fue presidente de la región Junín, invito a este profesor campesino, que había tenido cierto renombre al dirigir una huelga magisterial algunos años atrás, como el candidato ideal para arrastrar votos en provincias; su cálculo político fue corto, no tenía ninguna pretensión de ganar la presidencia, la meta era ganar suficientes votos para colocar una cantidad de congresistas que le permitieran poder negociar presupuestos para la región Junín, donde aún tenía el control a través de testaferros corruptos, así como encontrar alguna salida para sus problemas judiciales; la realidad lo tomo por sorpresa y empezaron sus desencuentros con Castillo.

Al igual como sucedió con otros candidatos apoyados por fuerzas de izquierda, Castillo inició su gobierno con una convocatoria amplia, donde participaron profesionales de alta calidad provenientes de otras organizaciones de izquierda, se uso el lenguaje inclusivo y radical en sus intervenciones; pero también igual que aquellos otros candidatos, muy pronto rompió las alianzas con dichas fuerzas, defenestró a los izquierdistas de su gobierno y cambió la radicalidad de su discurso.

La derecha mas ortodoxa, organizó desde el congreso y con la alineación de la mayoría de la prensa limeña, una efusiva campaña de desprestigio contra el presidente; cada conversación, cada discurso o entrevista, cada visita, cada funcionario nombrado, todo fue escrutado minuciosamente, como nunca se había hecho contra ningún otro presidente, para evidenciar la debilidad de su gobierno y facilitar su destitución.

Desde el otro extremo, por las presiones de Cerrón, rompió sus alianzas con la izquierda, y su gobierno quedó a merced del apoyo parlamentario que la bancada de Perú Libre, manejada por Cerrón, podía brindarle desde el congreso; sin capacidad de maniobra tenia que aceptar las condiciones que este le imponía.

Castillo nunca fue un político, no pasó de ser un dirigente sindical magisterial; acorralado por los extremos, sin una verdadera visión política, optó por acomodarse a las circunstancias, tratando de sobrevivir en medio de la crisis, claudicó a los principios que lo llevaron a la presidencia y las esperanzas que su pueblo depositó en él; favoreciendo algunos intereses de la derecha.

Ante la evidencia que su permanencia en el poder era efímera, en continua dependencia de factores externos, decidió sacar provecho de su posición mientras durara, pensando en asegurar su futuro y el de su familia; se rodeó de oportunistas corruptos que le ofrecían un porcentaje de sus coimas.

La evidencia de la corrupción y las gruesas muestras de incapacidad de su gobierno, facilitaron la tarea de la derecha mas reaccionaria, posicionada en el congreso, por lograr una vacancia mediante un golpe de estado congresal.

Pero aun necesitaban asegurarse el poder dentro del gobierno, no bastaba con derrocar a Castillo, había que encontrar una marioneta que les facilite el acceso a todos los mecanismos del estado; ahí es donde encaja Dina Boluarte, ella como vicepresidenta, era la encargada por la constitución a suceder en el cargo a Castillo.

Pero la vicepresidenta también había sido blanco de los ataques ultraderechistas, y tenia varias acusaciones constitucionales pendientes de resolución en el congreso; así que tuvieron que organizar un complot, sostuvieron reuniones secretas con la finalidad de llegar a acuerdos, una negociación más cercana a la extorsión, dado que la suerte de Boluarte dependía enteramente de una decisión congresal; aquí se comprometieron, de un lado las fuerzas de la ultraderecha, a levantar las acusaciones constitucionales que pendían sobre ella y prestarle todo el apoyo necesario para que se sostuviera en el poder, y del otro lado, a no renunciar a su mandato, para no verse obligados a llamar a elecciones generales, donde saben que van a perder poder, y a mantener en su gabinete a un pequeño grupo de fichados quienes serán el verdadero poder tras el trono.

En cuanto el complot estuvo acordado, sacaron a la luz sus cartas bajo la manga, con los audios y confesiones de colaboradores que ponían a Castillo en bandeja para su destitución y ejecutar la toma del poder por el congreso.

Confidentes cercanos a Castillo lo pusieron al tanto del golpe congresal y le aconsejan tomar una supuesta ventaja, adelantándose a la acción y declarar el cierre del congreso, concretando el golpe desde el ejecutivo; es así como se produce aquel mensaje a la nación del 7 de diciembre, sin una preparación previa, sin haber coordinado con sectores sociales o políticos, solo como una medida desesperada de quien sabia que, fuera de las prerrogativas del poder, su destino era la cárcel.

Fracasa, como era de suponerse, el golpe del ejecutivo, y se activa de inmediato el golpe congresal, asume la presidencia Dina Boluarte, y Castillo es encarcelado, celebración y algarabía en el pleno parlamentario.

Pero tener mayoría en el congreso y ahora asumir el poder ejecutivo, no es suficiente, es necesario el poder total, para eliminar a los enemigos, tomaron el ministerio público con Patricia Benavides, van por el poder judicial, el consejo de justicia nacional, el tribunal constitucional, el Jurado nacional de Elecciones.

Es el mismo plan que estaba ejecutando Montesinos hasta que se descubrieron los vladivideos, son las mismas manos ocultas las que mueven los hilos, con los mismos métodos de extorsión y corrupción; los que no pueden ganar el poder mediante una elección legal, lo usurpan mediante leguleyadas.

Pedir la restitución de Castillo por su ilegal vacancia, no va a traer ningún beneficio al país, él ha demostrado con suficiencia su incapacidad y las sospechas de corrupción en su gobierno están bien fundadas.

Nuevas elecciones generales son un clamor popular; esto los expulsará de los aparatos del estado, perderán mucha de la influencia política que han ganado, pero no es una solución permanente, estas fuerzas continuaran trabajando para retomar el poder aprovechando vacíos legales y maximizando los errores políticos de las fuerzas democráticas; pueden cambiar los rostros, pero siguen siendo los mismos.

La salida mas viable es el llamado a una asamblea constituyente que reformule el sistema de representación ciudadana, rompiendo con el circulo vicioso de los “políticos profesionales”

Esta es la realidad, de la que muchos políticos no quieren hablar.